Alejandro III de Macedonia (356–323 a. C.) fue un rey macedonio que derrotó al Imperio persa y extendió sus dominios hasta el noroeste de la India. Su expansión aceleró la difusión de la cultura helenística.
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Aristóteles fue uno de sus maestros
Filipo II contrató al filósofo para educar al joven príncipe y a otros nobles macedonios. La relación está documentada, aunque las historias sobre lecciones concretas fueron ampliadas por autores posteriores.
02
Fundó muchas ciudades llamadas Alejandría
La más célebre nació en Egipto, pero varias fundaciones y asentamientos recibieron su nombre. Servían como centros militares y administrativos y favorecieron el intercambio entre poblaciones griegas y locales.
03
Adoptó prácticas persas y provocó resistencia
Incorporó nobles iranios, vestimenta cortesana y ceremonias persas. Algunos macedonios interpretaron esa política como una traición a sus costumbres, revelando las tensiones de gobernar un imperio multicultural.
04
Su ejército se negó a continuar
En el río Hífasis, en 326 a. C., los soldados rechazaron avanzar más hacia el este tras años de campaña. Alejandro cedió y emprendió el regreso; incluso su autoridad tenía límites.
«Si no fuera Alejandro, querría ser Diógenes.»
— Alejandro Magno, relatado por Plutarco
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