Odiseo —Ulises en la tradición latina— quedó fijado literariamente en la Odisea, poema atribuido a Homero y compuesto alrededor de los siglos VIII–VII a. C. El personaje, heredero de una tradición oral anterior, convirtió la inteligencia, la resistencia y el deseo de volver a casa en una de las grandes aventuras de la literatura.
Odiseo y Ulises son el mismo personaje.
Odiseo es la forma griega del nombre. Ulises procede de la tradición latina y terminó imponiéndose durante siglos en buena parte de Europa.
Su gran poder era la astucia.
Frente a héroes definidos por la fuerza física, Odiseo destaca por la mêtis: inteligencia práctica, engaño y capacidad para improvisar. El episodio del cíclope Polifemo es su ejemplo más famoso.
La aventura entera gira alrededor de regresar.
Después de la guerra de Troya, el poema narra diez años de obstáculos antes de que Odiseo vuelva a Ítaca, donde Penélope y Telémaco llevan años esperando su regreso.
Una Grecia que conservaba su pasado cantándolo.
La Odisea tomó forma en una cultura de tradición oral que recordaba un mundo heroico mucho más antiguo. Sus palacios, viajes y guerreros mezclan memoria de la Edad del Bronce con la sociedad griega de quienes transmitieron el poema.
Explorar las épocas →Un gobernante guerrero de una isla del mundo micénico es históricamente plausible. No existe, sin embargo, evidencia que permita identificar al Odiseo de los poemas con una persona real concreta; cíclopes, dioses y monstruos pertenecen al universo mítico.