Reconocido por sus obras teatrales y poesía que han perdurado a través de los siglos, su contribución a la cultura es incalculable.
El Misterioso Retrato: Aunque hay varios retratos que se supone representan a Shakespeare, ninguno fue pintado durante su vida. El retrato más famoso, conocido como el «Retrato de Chandos», es una fuente de debate, ya que no se puede afirmar con certeza si realmente lo representa.
Shakespeare es acreditado por haber introducido miles de palabras y frases en el idioma inglés. Muchas de estas palabras aún se utilizan hoy en día, como «amiable» (amigable), «manager» (gerente) y «obscene» (obsceno).
Escribiendo en Cuarentena: Durante las epidemias de peste que azotaron Londres en su época, los teatros solían cerrar. Fue durante una de estas cuarentenas que Shakespeare escribió algunas de sus obras más famosas, como «El Rey Lear» y «Macbeth».
Shakespeare no siempre escribió su nombre de la misma manera. En documentos históricos, su nombre se ha registrado de diferentes formas, como «Shakspeare», «Shaksper», e incluso «Shaxberd».
Era un maestro en la creación de insultos ingeniosos y creativos. En sus obras, inventó una amplia gama de insultos, como «cobarde destripado» y «maldito fregón».
Durante la vida de Shakespeare, no existían leyes de derechos de autor como las conocemos hoy en día. Esto condujo a la publicación no autorizada de algunas de sus obras por parte de editoriales piratas.
La tumba de Shakespeare en la Iglesia de la Santa Trinidad en Stratford-upon-Avon lleva una inscripción curiosa: «Buen amigo, por Jesús, abstente de cavar el polvo aquí enterrado. Bendito sea el hombre que respete estas piedras y maldito sea aquel que mueva mis huesos».
Aunque sus obras reflejan un profundo conocimiento de diversas áreas, no se tiene evidencia de que Shakespeare haya recibido una educación formal universitaria. Se cree que asistió a una escuela local en Stratford.
