En esta época, la Guerra Fría todavía estaba en pleno apogeo, pero el mundo comenzó a ver algunos cambios dramáticos que afectarían la política global en los próximos años.
En términos de sistemas políticos, la década de 1980 fue testigo de un aumento en el número de países que adoptaron sistemas democráticos. Muchos países de América Latina, Asia y África comenzaron a realizar transiciones democráticas, aunque no siempre fueron pacíficas. En algunos casos, estas transiciones fueron motivadas por las presiones internas y externas, mientras que en otros, fueron impulsadas por factores económicos.
La política pública también se vio afectada por los cambios en la década de 1980. Los gobiernos comenzaron a adoptar políticas neoliberales, que se centraron en la reducción del gasto público y la liberalización del comercio y las finanzas. Estas políticas fueron promovidas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que exigían la implementación de programas de ajuste estructural como condición para recibir préstamos.
Los Estados Unidos y la Unión Soviética seguían siendo las principales potencias mundiales, pero comenzaron a surgir nuevas potencias económicas, como Japón y Alemania. La economía estadounidense también comenzó a sufrir, lo que llevó a un cambio en la política exterior del país. El presidente Ronald Reagan adoptó una política de confrontación con la Unión Soviética, conocida como la Doctrina Reagan, que se centró en la carrera armamentista y la lucha contra el comunismo.
La política internacional también estuvo marcada por varios conflictos y crisis. En 1980, comenzó la Guerra Irán-Irak, que duró ocho años y tuvo un costo humano y económico enorme. En 1982, se produjo la Guerra de las Malvinas entre Argentina y el Reino Unido. También hubo conflictos en el Líbano, Nicaragua y Afganistán.
