Masahiro Hara, ingeniero japonés nacido en Tokio en 1957, dirigió en Denso Wave el equipo que creó el código QR en 1994. Diseñado inicialmente para controlar componentes en las fábricas de Toyota, su sistema rápido y abierto terminó conectando objetos físicos con información digital.
El QR nació porque las fábricas estaban saturadas de códigos de barras.
Los componentes de automóviles almacenaban cada vez más información y los operarios debían escanear numerosos códigos por pieza. Hara recibió el encargo de crear algo que contuviera más datos y pudiera leerse mucho más rápido. De ahí surgió su nombre: Quick Response. Fuente
Un tablero de Go ayudó a darle su forma característica.
Hara era aficionado al juego japonés de piedras blancas y negras y comprendió que un patrón bidimensional podía almacenar información en ambas direcciones. El equipo añadió tres cuadrados localizadores para que el lector reconociera inmediatamente la orientación del código desde cualquier ángulo. Fuente
Buscaron durante meses un dibujo que casi nunca apareciera impreso.
El equipo analizó materiales y documentos para encontrar una proporción visual excepcionalmente rara. La secuencia 1:1:3:1:1 de áreas negras y blancas permitió diferenciar los cuadrados localizadores de letras, gráficos y otros símbolos. Esa decisión hizo posible una lectura rápida y fiable. Fuente
Denso Wave decidió no cobrar por cada código creado.
La compañía conservó sus patentes, pero hizo públicas las especificaciones y renunció a ejercer determinados derechos sobre los códigos estandarizados. Esa apertura permitió que la tecnología escapara de las fábricas, se convirtiera en estándar internacional y llegara a pagos, billetes, menús y teléfonos. Fuente
«Puedes seguir haciendo lo que te gusta durante toda la vida»
— Masahiro Hara, entrevista de la Oficina Japonesa de Patentes

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