Ralph Baer, ingeniero germano-estadounidense nacido en 1922, escapó con su familia de la Alemania nazi en 1938. Tres décadas después dirigió la creación de la Brown Box, el prototipo que dio origen a la primera consola doméstica comercial de videojuegos.
Las leyes nazis lo expulsaron de la escuela a los trece años
Baer nació en Pirmasens, Alemania, dentro de una familia judía. Las leyes de Núremberg lo obligaron a abandonar la escuela en 1935. Su familia logró emigrar a Estados Unidos en 1938, pocos meses antes de la Noche de los Cristales Rotos.
La primera consola nació dentro de una empresa militar
Tras servir en Inteligencia Militar durante la Segunda Guerra Mundial, estudió ingeniería de televisión. En 1966, mientras dirigía un departamento de electrónica para defensa, empezó a documentar su idea de utilizar un televisor para jugar, un proyecto completamente ajeno a su trabajo habitual.
La caja marrón contenía varios juegos, no solamente uno
El prototipo terminado en 1967–1968 podía ejecutar distintas experiencias: tenis de mesa, balonmano, voleibol, fútbol, damas y tiro al blanco. Sus circuitos generaban y movían figuras sencillas sobre un televisor doméstico sin necesitar una emisión televisiva.
También ayudó a crear el juego electrónico Simon
Años después desarrolló junto con Howard Morrison el popular juego de memoria de luces y sonidos. Para elegir cuatro notas que pudieran escucharse en cualquier orden sin resultar desagradables, Baer encontró inspiración en las notas de una corneta consultando una enciclopedia infantil.
“Ese fue realmente el salto de imaginación: hacer algo para la gente con sus cuarenta millones de televisores.”
Ralph Baer
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