Norman Joseph Woodland (1921–2012) fue un ingeniero e inventor estadounidense. Junto a Bernard Silver patentó en 1952 un sistema para identificar productos automáticamente, antecedente directo del código de barras que hoy organiza el comercio y la logística mundial.
La idea comenzó con una petición que la universidad había rechazado.
En 1948, Bernard Silver escuchó a un directivo de supermercados pedir a Drexel un sistema automático para identificar productos y agilizar las cajas. La institución descartó el encargo, pero Silver se lo contó a Woodland. Ambos decidieron resolver por su cuenta un problema que parecía poco académico.
El código Morse que aprendió de niño terminó convertido en barras.
Woodland había sido Boy Scout y conocía bien los puntos y rayas de Morse. En una playa de Miami hundió cuatro dedos en la arena y los arrastró hacia sí, creando líneas anchas y estrechas. Después curvó el diseño hasta formar una diana que pudiera leerse desde cualquier dirección.
El primer lector era enorme, caliente y bastante peligroso.
Woodland y Silver construyeron un prototipo con una bombilla incandescente de 500 vatios, un tubo fotomultiplicador y un osciloscopio. El sistema podía reconocer el patrón, pero la luz generaba demasiado calor para utilizarla comercialmente. La tecnología tuvo que esperar a los láseres y ordenadores adecuados.
Vendieron la patente por 15.000 dólares antes de que el mundo estuviera preparado.
IBM no quiso pagar lo que pedían y la patente terminó en manos de Philco. Décadas después, Woodland participó en el equipo de IBM que desarrolló el UPC rectangular. El primer producto escaneado comercialmente fue un paquete de chicles Wrigley en Ohio, en 1974.
“Extendí los puntos y las rayas hacia abajo y formé líneas estrechas y anchas.”
Norman Joseph Woodland
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