Li Bai (701–762) fue uno de los grandes poetas de la dinastía Tang. Creció en Sichuan, dejó su hogar joven para viajar por China y convirtió montañas, ríos, amistad, vino y exilio en materia poética. Pasó brevemente por la corte imperial, conoció a Du Fu y terminó atrapado en las convulsiones políticas de la rebelión de An Lushan.
Dejó su hogar para recorrer China en lugar de seguir una vida convencional.
En 725 salió de Sichuan y comenzó años de viajes por el valle del Yangtsé y otras regiones. Esa vida itinerante no fue un detalle biográfico: paisajes, despedidas y encuentros aparecen una y otra vez en su poesía.
El emperador lo llevó a la Academia Hanlin.
En 742 el emperador Xuanzong lo incorporó a la Academia Hanlin, donde trabajó en un entorno literario ligado a la corte. Su estancia fue breve y pocos años después volvió a una vida de viajes.
Su amistad con Du Fu terminó convirtiéndose en una pareja literaria histórica.
Li Bai conoció a Du Fu en 744. Se vieron pocas veces, pero la tradición china terminó vinculando sus nombres como dos de las grandes voces de la poesía Tang, hasta el punto de hablar de ellos juntos como Li–Du.
Una rebelión casi convirtió a un poeta en traidor.
Durante la crisis de An Lushan, Li Bai entró al servicio del príncipe Yong. Cuando el príncipe fue derrotado, el poeta fue arrestado y condenado al exilio; recibió un perdón antes de completar el viaje. Murió en 762, y la causa exacta de su muerte no se conoce con certeza.
“Alzo la cabeza para contemplar la luna; la bajo y pienso en mi hogar.”
Li Bai
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